Durante la Posguerra española, la asfixiante autarquía económica y cultural tuvo el efecto de cerrar casi por completo los canales de comunicación con el exterior, también para el campo del arte. Hubo, sin embargo, algunos intentos de superar esta situación. Entre ellos, ocupan un lugar destacado los encuentros impulsados en Cantabria en 1948 por el pintor alemán Mathias Goeritz, el escritor Ricardo Gullón, el escultor Ángel Ferrant y el editor y académico Pablo Beltrán de Heredia. La programada periodicidad de las actividades y exposiciones que tuvieron lugar en relación con los encuentros quedaría interrumpida, sin embargo, con la marcha definitiva de Mathias Goeritz a México, acaecida antes incluso de que se celebrase la primera edición.

Los encuentros y actividades de la Escuela de Altamira se celebraron en 1949 y 1950, con la intención de promover el intercambio entre artistas españoles e internacionales, a fin de recuperar y revitalizar la vanguardia artística del país. Con ocasión del encuentro se editaron diversas publicaciones: el primer y único número de la revista Bisonte, y tres monografías dedicadas a Alberto Sartoris, Ángel Ferrant y Josep Llorens Artigas, respectivamente. Para las exposiciones programadas, diversos artistas donaron obras visuales, entre las que se cuentan pinturas de Mathias Goeritz, Carla Prina, Willi Baumeister, Julio Maruri y Tony Stubbing, esculturas de Ángel Ferrant y Josep Llorens Artigas, y dibujos, bocetos y proyectos de Jesús Otero, Pancho Cossío y el propio Ángel Ferrant. Asimismo, la organización de los encuentros generó un buen número de intercambios epistolares, impresos de carácter efímero, manuscritos y todo tipo de documentación y catálogos de referencia sobre los artistas e intelectuales participantes.

Autores

Willi Baumeister - Pancho Cossío - Ángel Ferrant - Mathias Goeritz - Ricardo Gullón - Josep Llorens Artigas - Julio Maruri - Carla Prina - Tony Stubbing - Eduardo Westerdahl